sábado, 29 de septiembre de 2012

Luna de cosecha


Sentir la brisa fría de la noche acariciando tu rostro. Una brisa que recoge el olor salado del mar que se extiende a tus pies dejando que el mar embravecido golpee con fuerza las rocas que durante años han protegido esa tierra que pisas. Una tierra cubierta por una alfombra de tierna hierba verde, húmeda por las gotas del rocío nocturno. Una tierra que parece temblar cada vez que eso sucede, y que hace vibrar tu cuerpo pues parece casi como si la Madre Tierra quisiera ponerse en contacto contigo.

Con los ojos cerrados puedes percibir el susurro del viento entre las hojas de los arboles que tienes detrás formando un bosque que huele a lluvia, a plantas medicinales... a naturaleza. Desde allí llega el ulular de los búhos que disfrutan de los últimos instantes de oscuridad antes del tempranero alba que los empuje hacia sus escondites. Un bosque lleno de vida y, al mismo tiempo,de paz.

La brisa... aquella brisa calmada... acaricia tus finas ropas dejando que estas se deslicen por tu piel como si fueran los gestos de la persona que más te ha querido en el mundo.Mece tus cabellos jugando con ellos, acariciándolos como si fueran los dedos de tu madre que intentaba darte confianza antes de dormir para que nada te asustara en esta vida.

Cuando abres los ojos se extiende ante ti el más hermoso de los cuadros del mundo, aquel que solo puede mostrarte la naturaleza. El sol apenas ha comenzado a surgir allá por el horizonte lejano y ahora desperdiga sus rayos dorados y naranjas sobre las aguas, haciéndolas brillar como si se tratara de un millar de diamantes engarzados en el manto acuoso. Las nubes toman una cantidad infinita de matices. Ahora son blancas, si, pero también doradas, azules, grises, plateadas... la casa de unos Dioses que nos muestran la belleza del mundo en cada cosa que ellos crean.

Poco a poco el astro de Apolo se alza en el aire dejando ver como los arboles a tu espalda toman esos mismos colores, los colores del otoño que trae la mudanza de todo cuanto has conocido hasta el momento, desvelando que la naturaleza es la misma escuela de la vida.

Y entonces te sientes en paz...porque sabes que como el día, todo termina para volver a comenzar, y que como las estaciones... la vida cambia continuamente, volviendo a un punto de inicio que sin embargo nunca es el mismo. Que si abres los ojos (sobre todo los de tu alma, que muestran mejor las cosas que ningunos otros) te darás cuenta de que en el mundo hay una gran cantidad de cosas hermosas de las que disfrutar, de las que normalmente no nos damos cuenta porque simplemente no nos paramos a apreciarlas.

Y entonces... sueñas no con un mundo nuevo, sino con tener la fuerza y el valor suficiente para apreciar las cosas tal y como son, dejando que lo bueno te calme y lo malo te enseñe. Sueñas.... con esa Nella Fantasia.


Feliz Luna de Cosecha a todos los neopaganos.

Ditulis Oleh : Diana García // 15:00
Kategori:

0 comentarios:

Publicar un comentario

 

Chat ForoRol

Blogger news

Blogroll

Con la tecnología de Blogger.